7 Datos relevantes sobre el Atlas

Probablemente ya sepa que el Atlas es la primera vértebra cervical. Ahora bien, el Atlas tiene otras particularidades que contribuyen a hacerlo tan especial.

1. Un nombre legendario

Atlas, en la mitología griega, era el titán que sostenía el Universo. En su honor se bautizó así a la primera vértebra cervical. No en vano, esta vértebra aguanta el peso de la cabeza, nuestro propio universo.

El titán Atlas sosteniendo el Universo.

2. Una forma única

El Atlas tiene una forma inconfundible, no hay ninguna otra vértebra que se le parezca. Ello es debido a que tiene dos “alas”, llamadas “apófisis transversas” y un arco posterior, sin espina.
Por eso, si queremos palpar el Atlas, no podremos hacerlo en la parte posterior del cuerpo (como sí podemos hacer con el resto de vértebras), sino que lo tendremos que localizar profundizando por debajo de la zona de las orejas.
Esta forma tan particular es ideal para sostener el peso de la cabeza y actuar como una báscula.

El Atlas, primera vértebra cervical
Vista superior del Atlas, primera vértebra cervical

Además, el Atlas tiene tres agujeros muy importantes: el central, por donde se articula la segunda vértebra cervical (llamada Axis) y por donde pasa la médula espinal; y los dos laterales, por donde circulan las arterias vertebrales, que llevan sangre a la cabeza.

3. Soporte de la cabeza, y mucho más

La principal función del Atlas es soportar y distribuir el peso del cráneo (entre 5 y 6 Kg) hacia el resto del cuerpo. Eso le convierte en el guía del equilibrio biomecánico humano.
El Atlas tiene también otras importantes funciones, por ejemplo, sirve de anclaje para muchos músculos, ligamentos y fascias.
Además el Atlas es una pieza clave en nuestro movimiento ya que permite que movamos la cabeza. En realidad, cuando giramos la cabeza, quien gira es su soporte, es decir, ¡el Atlas!. Por eso es tan frecuente notar, tras la alineación del Atlas con AtlasPROfilax®, que se amplían los rangos y la comodidad de los movimientos de la cabeza.

4. Una situación clave

En la siguiente imagen podemos observar el Atlas, en color azul, y su posición en el cuerpo humano. Veámoslo en detalle:

El Atlas tiene una posición clave
El Atlas y la columna cervical.
©AtlasPROfilax.
  • El Atlas ocupa el primer lugar en la columna vertebral. Por eso, es una pieza clave en el buen equilibrio y desempeño de nuestra vida diaria.
  • Está justo debajo del cráneo, soportando y distribuyendo el peso del mismo hacia el resto del organismo.
  • Está muy cerca de la mandíbula, por ello, un desajuste del Atlas puede tener repercusiones en el buen funcionamiento de la mandíbula y articulación temporomandibular.

5. Un tándem con el Axis

El Atlas, primera cervical (C1), es atravesada por el ‘diente’ del Axis, segunda cervical (C2). Así, el Axis es el eje sobre el que puede girar el Atlas (y la cabeza). Esta combinación forma una articulación denominada trocoide, donde un hueso forma un pivote para el movimiento de rotación del otro.

El Atlas (C1) en azul y el Axis (C2) en blanco

6. Sin discos intervertebrales

Otra particularidad del Atlas es que no tiene discos intervertebrales en su articulación con el Axis. De esa manera, el movimiento de giro del Atlas es más fluido y mucho más amplio que el del resto de vértebras cervicales.

7. Alinearlo mejora el bienestar


Quizá pase desapercibido, pero ir erguidos supone un trabajo importante para nuestro cuerpo, ya que la musculatura tiene que sostener todo el peso del esqueleto en contra de la gravedad.

Especialmente relevante es la manera en la que se distribuye el peso de la cabeza, entre 5 y 6 kilos. Por eso, cuando mejoramos la posición del Atlas con el método AtlasPROfilax® conseguimos una distribución uniforme del peso del cráneo sobre el resto del cuerpo.

Ese ahorro energético permite una mejor postura corporal, con menos esfuerzo muscular, un aumento del equilibrio y una potenciación de los procesos autocurativos del organismo.